viernes, 26 de noviembre de 2021

Violencia intrafamiliar en niños y adolescentes (de 10 a 19 años).

Viernes, 26-Noviembre-2021

Violencia intrafamiliar

Por: Haziel Areli Cota Fernández



¿Qué es la Violencia intrafamiliar?

El término violencia ha sido parte de las diferentes sociedades, familias e individuos desde el principio de la historia de la humanidad hasta la actualidad.
Se define como cualquier relación, proceso o condición por la que un individuo o grupo social viola la integridad física, psicológica o social de otra persona. Es considerada como el ejercicio de una fuerza indebida de un sujeto sobre otro, siempre que sea experimentada como negativa.

La violencia intrafamiliar es toda acción y toda omisión cometida en el seno de la familia por uno o varios de sus miembros que, de forma permanente, ocasione daño físico, psicológico o sexual a otros de sus integrantes y que menoscabe su integridad y cause un serio daño a su personalidad y a la estabilidad familiar.


¿Qué causa la violencia en los niños y adolescentes?

Causa graves consecuencias para la salud y el bienestar de las niños y adolescentes. Puede resultar en la muerte, incluidos los homicidios de niños y jóvenes. La violencia también se ha relacionado con una serie de problemas de salud física, sexual, reproductiva y mental, incluido el deterioro del desarrollo social, emocional y cognitivo, lesiones y problemas de salud a lo largo de sus vidas, así como la adopción de conductas de alto riesgo como fumar, abuso de alcohol, drogas y sexo sin protección. Los costos sociales y económicos de la violencia son altos y a menudo para toda la vida, incluido el bajo rendimiento escolar, un mayor riesgo de desempleo y pobreza, así como una asociación a la pertenencia en pandillas o crimen organizado. 


¿Cómo detectar si un adolescente sufre de violencia intrafamiliar?

Los niños maltratados quizás se sientan culpables, avergonzados o confundidos. Es posible que teman contar a los demás sobre el maltrato, en especial si quien los maltrata es uno de los padres, otro familiar o un amigo de la familia. Es por ello que hay que estar atento a las señales de alarma, tales como las siguientes:

  • Aislamiento de los amigos o las actividades de rutina
  • Cambios en el comportamiento, como agresión, enojo, hostilidad e hiperactividad, o cambios en el rendimiento escolar.
  • Depresión, ansiedad o miedos inusuales, o una pérdida repentina de la confianza en sí mismo
  • Aparente falta de supervisión
  • Ausencias frecuentes en la escuela
  • Rechazo a irse de las actividades escolares, como si no quisiera ir a casa
  • Intentos de huir de casa
  • Comportamiento rebelde o desafiante.
  • Daño a sí mismo o intento de suicidio.  


¿Cuáles son las principales acciones para prevenir la violencia intrafamiliar? 

  • Establecer normas claras con la familia para la convivencia. Es importante definir reglas que incluyan derechos y deberes a los que viven bajo en un mismo techo, pues éstas ayudan a establecer límites de la conducta. Deben ser de fácil interpretación y deben ser aceptadas por todos los miembros de la familia.
  • Fortalecer los canales de comunicación al interior de la familia. Escuchar activamente, tratar de no caer en juicios, evitar las críticas, ponerse en los zapatos del otro, demuestran interés y respeto por los sentimientos de los demás. Así generamos un ambiente de confianza clave para mejorar la comunicación en casa. Recuerda que la palabra deberá ser coherente con la acción.
  • Busca técnicas de control emocional que ayudarían a manejar cualquier tipo de situación que se pueda generar. Exterioriza oportunamente las emociones. Técnicas de respiración, salir físicamente de la situación de estrés, pensar en lo peor que puede pasar son metodologías de distracción que disminuirán el nivel de exaltación y logrará mantener la calma, permitiendo pensar dos veces antes de decir o actuar ante cualquier situación.
  • Expresar el afecto que se siente hacia todos los miembros de la familia. Dejar de lado el orgullo y la timidez hace que se puedan expresar más fácilmente los sentimientos, romper el hielo, sonreír, hacer actividades conjuntas mostrando interés ser amable y ofrecer disculpas son las conductas más recomendables para comunicar lo importante que es cada miembro de la familia.


Factores desencadenantes de la violencia. 

  • Dificultades de comunicación en familia.
  • Consumo de licor y/o sustancias psicoactivas por parte de algún miembro del núcleo familiar pueden desencadenar conductas violentas.
  • Dificultades en la relación de pareja; infidelidad, dependencia económica y/o emocional de la pareja.
  • Interferencia por parte de terceros (suegros, hermanos u otras personas) en la relación de pareja y/o la crianza de los hijos.
  • Que alguno de los miembros de la pareja (o ambos), ha sido víctima de violencia en su familia de origen.
  • Experiencias traumáticas vividas por alguno de los miembros del núcleo familiar.
  • Dificultades económicas, de salud física y/o psicológica de algún miembro del núcleo familiar.
  • Inadecuado uso en el manejo de la autoridad y distribución de roles en la familia.
  • Pocas habilidades o desconocimiento para ejercer el rol de padres o madres.
  • Desconocimiento de estrategias alternativas para la solución de conflictos.
  • Dificultad para reconocer y respetar los puntos de vista, opiniones, gustos, decisiones, entre otros.


La violencia se puede presentar de muchas formas, todos los días y en muchos lugares. Todos los seres humanos vivimos situaciones conflictivas y muchas veces cometemos actos violentos. También, somos agredidos muchas más veces de las que podemos recordar. No sólo hemos participado en un intercambio de violencia con desconocidos, también lo hemos hecho con compañeros y compañeras de trabajo, y con miembros de nuestra propia familia. Tendemos a repetir en nuestra vida adulta los patrones aprendidos durante la niñez. Investigaciones acerca de las percepciones de las prestadoras y los prestadores de servicios en centros de salud e instancias de justicia, muestran que gran parte de ellos tiende a considerar "natural" la violencia que sufren las mujeres al minimizar o prestar escasa atención a los hechos violentos que ellas padecen.



sábado, 20 de noviembre de 2021

    Salud bucal 

         Niñas y niños de 0 a 9 años

Por: Alicia Gabriela Cepeda Palafox



¿Qué es la salud bucal?

Es el cuidado de los dientes, las encías, la lengua y toda la cavidad bucal en general, se relaciona con una nutrición adecuada, hábitos de higiene oral y controles periódicos con el odontólogo a fin de evitar las caries e identificar malos hábitos que podrían influir en futuras anomalías dentomaxilares en los niños






¿Por qué es importante en los niños?


Los dientes sanos son importantes para la salud general de un niño. Desde el momento del nacimiento, hay cosas que se pueden hacer para promover los dientes sanos y prevenir caries. En los bebés, se deben limpiar los dientes con un paño suave y limpio o con un cepillo de dientes para bebés. Evite acostar al niño con un biberón y revísele los dientes regularmente para detectar manchas.






¿Cómo empezar un hábito de salud bucal en los niños?





  1. Comenzar a usar una pequeña cantidad de pasta dental con flúor a los dos años de edad. El doctor puede recomendar empezar antes
  2. Ofrecer alimentos sanos y limitar los refrigerios y las bebidas dulces
  3. Programar visitas periódicas al odontólogo




¿Cómo lograr la salud dental en los bebés?



Se puede lograr una buena salud dental en un niño pequeño mediante los siguientes consejos: 

  1. Limpie los dientes nuevos del bebé todos los días. Cuando los dientes salgan por primera vez, límpielos frotándolos suavemente con un paño limpio y húmedo. Cuando los dientes sean más grandes, use un cepillo de dientes para niños.
  2. Limite el uso de chupones. Pueden afectar la salud bucal y la forma en que crecen los dientes.
  3. No deje que su bebé se duerma con un biberón. Esto puede dejar leche o jugo en los dientes y causar caries que se conocen como “caries de biberón”.
  4. Los niños menores de 2 años no deben usar pasta de dientes. En cambio, use agua para cepillar los dientes de su hijo.






La alimentación y la caries dental





Los padres, especialmente si tienen antecedentes de caries, pueden transmitir gérmenes que causan caries y la enfermedad de las encías si comparten alimentos o bebidas con sus hijos. Los gérmenes también pueden transmitirse cuando los padres pasan la lengua por la cuchara, el tenedor o el chupete de sus hijos. Por eso es importante que los padres no compartan alimentos ni bebidas con sus hijos. Las siguientes son otras formas en que los padres pueden ayudar a prevenir la caries dental en sus bebés y niños:

  1. Si acuesta a su hijo con un biberón, llénelo solo con agua.
  2. Si su hijo bebe de un biberón o de un vaso para bebés, asegúrese de llenarlos solo con agua cuando no sea la hora de comer.
  3. Si su hijo quiere un refrigerio, ofrézcale uno saludable, como frutas o verduras.








¿Cómo cepillar correctamente los dientes? Consejos para comenzar el cepillado en los más pequeños





Los niños de 2 años tienen una hermosa sonrisa a pesar de que todavía no tienen todos los dientes, y ya han asistido a su primer consulta con el dentista. Cepillarle los dientes correctamente a su pequeño ahora puede inculcarle un hábito para toda la vida y fomentar una boca saludable. A continuación, le mostramos cómo empezar la rutina con su pequeño.

Compre un cepillo de dientes

¿Por qué no hacer de esto una ocasión especial? Lleve a su hijo con usted para que escoja su primer cepillo de dientes. Deje que elija un cepillo dental de cerdas suaves que tenga, por ejemplo, alguno de sus personajes favoritos. Elija una crema dental para niños de su sabor favorito que, además, tenga fluoruro, lo que ayudará a prevenir cavidades infantiles.

Prepare el escenario

Se recomienda cepillar los dientes de los niños pequeños dos veces al día. La elección del momento del cepillado puede ser crucial. Para incrementar sus posibilidades de éxito, busque los momentos en que muestre una mejor disposición para cepillarse los dientes, como después del desayuno o antes de la siesta. Es indispensable lavarle los dientes antes de dormir, pero no espere hasta que esté irritable y sólo quiera dormir. Cree un ritual, como dejar que abra la llave del agua. De este modo, esperará el proceso con emoción, lo que incrementa la probabilidad de que el pequeño esté más dispuesto a cooperar.

Es momento de cepillar

Prepare el cepillo dental de su hijo con una cantidad de crema dental del tamaño de un chícharo: esto es todo lo que necesita. Luego, busque una posición cómoda. Una opción es que su hijo se pare sobre un banquito o se siente en sus piernas. Empiece a cepillar primero el interior de los dientes. Incline el cepillo dental en un ángulo de 45 grados con respecto a la encía, y mueva el cepillo de atrás hacia adelante. Repita en la cara exterior de los dientes. Dirija el cepillo hacia las encías y vuelva a cepillar de la misma manera. Asegúrese de cepillar también las superficies de arriba de los dientes. Haga una pausa si el niño se pone de mal humor. No olvide enjuagarle los dientes con cuidado y recordarle que no debe tragarse la crema dental. Por último, puede enseñarle a enjuagarse la boca y a escupir por sí mismo con la técnica apropiada.

Hágalo divertido

Convierta la hora de lavarse los dientes en un juego. Invente una canción boba y divertida que acompañe el proceso. Deje que su hijo practique el cepillado dental para que se acostumbre. Muéstrele un video de su personaje favorito lavándose los dientes para despertar su interés. Cualquier cosa que se le ocurra para que la experiencia sea más divertida le ayudará a su pequeño a disfrutar del cuidado de su salud bucal.